Los sinsabores del sector Cultural
(La cultura, un sector eternamente precario)
Estamos en tiempos difíciles, y no se deja de repetir esa indecente cifra de 5 millones de parados que tanto alimenta titulares, la búsqueda “ansiosa” de un puesto de trabajo se ha convertido en el principal objetivo de miles de hogares, y suerte la de aquellos que decidieron escoger un sector emergente, pero ¿que pasa con aquellos que quisimos hacer de la cultura nuestro futuro?
El sector cultural está en crisis, como tantos otros, si bien aporta un 3,6% del PIB español (y me pregunto si en esta cifra está considerada toda la economía sumergida y los pagos “bajo mano” que genera este sector y que nadie se preocupa por regularizar). Nunca fue fácil aquello de dedicarse a la cultura (y ganarse la vida con ello), y aún menos ahora cuando ni siquiera tenemos en este País un Ministerio de Cultura, y que nuestra querida materia ocupa un discreto lugar en un cajón desastre llamado Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, donde la palabra “cultura” se pierde ante dos conceptos tan distantes como la Educación y el Deporte. Sumemos a ello la reciente reforma laboral, que poco tiene que ofrecer a los trabajadores, y mucho a los empresarios, y veremos mercantilizado aún más un sector que quería ser artístico y cada vez es más industrial.
Y muchos nos quejamos, y se leen lamentos por doquier, ¿pero cuantos no somos culpables de formar parte de un sistema corrupto? un sistema en el que aceptamos sueldos irrisorios, puestos de supuesto becario, condiciones desproporcionadas y contratos en fraude de ley que ni reflejan nuestra condición laboral real ni cumplen con los convenios por lo que tanto se luchó un día. Muchos aceptan todo esto y más, amparados en aquello de “es lo que hay” o “no tengo otra opción” y así, continuamos alimentando un sistema en el que difícilmente llegaremos lejos, pero un tal Millet sigue campando a sus anchas, el Liceu se plantea un ERE del 90% de la plantilla y Oriol Pérez Treviño (Director del Auditori) se dedica a utilizar la tarjeta de empresa para “empresas” personales.
Y así estamos, tragando y aceptando, sorprendiéndonos con cada caso, pero sorprendiéndonos aún más cuando vemos que nada cambia y todo vuelve a repetirse, como en un bucle. Es inevitable preguntarse ¿cuál es el precio de dedicarte a lo que te gusta, a lo que te apasiona? Cuantos no se habrán cuestionado, más de una vez, porqué no se dedicaron a la ingeniera o a la informática…
Imagen: Forges.
Escrito por BEA AYUSO (Gestora Cultural)
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“Canciones de desamor y resistencia”. Así es como el cantautor gijonés Nacho Vegas definió el concierto que realizó el 27 de enero en el Palau de la Música de Barcelona en el marco del Festival del Mil•leni 2012.
El llamado "mal fario" no entiende de éxito ni de talento. Hay quien sin merecerlo vive acompañado de la desdicha a lo largo de toda su vida. Mark Oliver Everett, cantante y compositor del grupo californiano de rock “The Eels” nacido a principios de los noventa, deja testimonio de su particular y asombrosa historia en el primer volumen de su biografía titulado “Cosas que los nietos deberían saber”. En ella, el músico describe, con buenas dosis de humor y cinismo, una trayectoria vital enfrentada de modo inexpugnable a un destino marcado alucinantemente por la fatalidad.
Un año más, y por séptima vez consecutiva, la exposición internacional de fotoperiodismo más popular y viajera se detiene en el
Por segundo año consecutivo, pequeños y no tan pequeños pudieron disfrutar de una jornada dedicada exclusivamente al dibujo. El pasado 23 de octubre tuvo lugar el Big Draw, la fiesta del dibujo, en los barrios barceloneses de Sant Pere, Santa Caterina y la Ribera.
Barcelona cosmopolita es una de las imágenes más atractivas para muchos residentes y visitantes de la ciudad, en algunas ocasiones esta premisa se cumple y en otras no. Un ejemplo que promueve esta imagen es la Ruta de los Altares que se celebra del 27 de octubre al 20 de noviembre en Barcelona conmemorando la fiesta mexicana de Día de Muertos.
La muestra Brangulí. Barcelona 1909-1945, en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona, está dedicada a la obra del muy barcelonés Josep Brangulí, un pionero del fotoperiodismo de la primera mitad del siglo XX. Se trata de la primera exposición antológica del autor, que hizo de su mirada un ojo atento a los cambios sociales y políticos de su ciudad.
El Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona (
Toda ha empezado por la atracción hacia lo desconocido. ¿Sabéis de qué os hablo?
Cuando tenéis esa curiosidad de experimentar algo que está en las antípodas de tu cotidiano.
Algunos de nosotros somos “contadores de historias”, personas que ven a unos niños asomados a un estanque y se imaginan al momento lo que traman, cuál es el más débil, la relación entre ellos, sin importarles mucho qué hacen allí en realidad. Lo curioso de inventarse una historia así es que acaba plasmando más verdad que la que puede verse en esa pequeña escena, porque los relatos son grandes, profundos, encierran la colosal incógnita de qué es la vida.
Del 27 de agosto al 11 de septiembre, la mejor selección del fotoperiodismo internacional se da cita en Perpignan, la capital de la Cataluña Nord. Este año se cumple la 23 edición de esta muestra que recoge las mejores instantáneas tomadas el año anterior. Edificios emblemáticos de la ciudad acogen un total de 25 exposiciones fotográficas gratuitas que recorren desde las guerras más actuales hasta los conflictos más olvidados, todo captado por el objetivo de la cámara de los mejores reporteros del momento y de la historia del fotoperiodismo, que también tienen cabida en Perpiñán a través de las retrospectivas que el festival dedica en cada una de sus ediciones a un fotógrafo destacado.
Una de las ofertas de cine al aire libre con más solera y encanto es la Sala Montjuïc que este año celebra la novena edición. El evento es en el foso del castillo de Montjuïc, en la montaña, y eso siempre estimula. Las sesiones empiezan con un concierto, siguen con un cortometraje y terminan con una película. Así que no hay que apresurarse. La noche discurre a modo de liturgia; los grupos de asistentes se reparten por el césped, tienden sus manteles de cuadros, destapan los tuppers y las cervezas de litro. Cabe decir que el formato está inspirado y apadrinado por el Cinéma en plein air, muestra que se celebra desde hace veinte años en el parque de la Villette en París.
También está el tema de pasar el verano en la ciudad que como concepto es peliagudo e invita a adjetivos terminados en al, como letal, infernal, criminal. La idea de comer cemento en verano no se presenta como un buen plan. Pero a veces y porque las cosas no son como nos gustaría que fueran no toca otro remedio que habitar la ciudad. Cuando esto pasa, hay que detenerse y ahondar en el análisis de la situación en busca de ventajas, alguna tiene que haber, siempre hay que rascar. Yo lo he hecho, así que allá voy.
